La leucemia de células peludas (HCL) tiende a crecer lentamente. Los pacientes que no presentan sÃntomas frecuentemente no necesitan tratamiento inmediato, pero podrÃan necesitar un seguimiento riguroso (observación). Las consultas médicas se llevan a cabo cada varios meses para verificar si hay signos de que la HCL está creciendo y para saber si está causando problemas (como recuentos bajos de células sanguÃneas, cansancio, o un agrandamiento del bazo). Algunas personas con HCL viven por muchos años sin presentar sÃntomas ni recibir tratamiento.
Puede ser recomendable el tratamiento para aquellos pacientes con HCL que presenten recuentos bajos de células sanguÃneas, infecciones recurrentes o tienen el bazo o los ganglios linfáticos agrandados. El tratamiento que se usa con más frecuencia es quimioterapia con uno de los medicamentos análogos de purina, cladribina (2-CdA) o pentostatina. La mayorÃa de los pacientes responden bien a estos medicamentos, y las respuestas a menudo duran más de 5 años.
Si la leucemia regresa, a menudo será tratada otra vez con un análogo de purina. A menudo se usará el mismo medicamento que se administró inicialmente, especialmente si la HCL estuvo en remisión por mucho tiempo. A veces, se administra el anticuerpo monoclonal rituximab (Rituxan®) junto con la quimioterapia.
En pocos casos la HCL puede no responder a la quimioterapia. La administración de rituximab o interferón-alfa, un tipo de inmunoterapia, puede ser útil.
Si un paciente presenta molestias debido al agrandamiento del bazo, la cirugÃa para extraer el bazo (esplenectomÃa) a menudo puede ayudar a aliviar el dolor.
Al igual que la leucemia linfocÃtica crónica, la HCP puede causar problemas con recuentos bajos de células sanguÃneas e infecciones. El tratamiento de estos problemas se discutió en Asistencia complementaria para la leucemia linfocÃtica crónica.